
tras una mujer...
niña de las nubes...Hola cuates... a modo de estrenarme en la family yuk's, les mando un escrito de algunos meses atrás y un par de dibujos
Escenario con cinco sujetos...
El eco de mi temor
Camino dentro de la casa encontrada, gradas en ascenso y un cuarto para mi.
Duermo, descanso; ni la mínima idea de que pasaría por tuneles oscuros. Tu, la misma sombra nocturna del pasado, ubicas tus formas en mi, y creas al personaje: mujer con el libido en la mirada, aunque me niego al ritual, sucumbo ante la carne, entre vueltas y envueltas con cobijas mi alma se entrega a tu satanica forma.
Despierto desesperado por encontrarte aquí, y tú sentada al lado mío, ya el libido en tu mirada se había transformado en odio, rencor por mis alejamientos. Luego, la tranquilidad de tu maldad por haber logrado un negocio demasiado fácil con mi cuerpo, mi cuerpo como cómplice y mi mente vacía desgraciada. Vistes en mujer de años demás, anciana que tuviste forma belial y sacrificaste mi alma en ritos sin igual, y sin control.
Ya los cuates encontraron las escaleras en descenso cuando salí de ahí, estaba horrorizado, sabía que encontraría pronto la muerte y mi alma te pertenecería tal ucal tu lo aseguraste, y nadie me creería nada.
Otros sujetos acudieron a mi llamado silente, un auxilio por los demonios dementes, esos que sin mas que hacer, me aturden en cada soñar, con posibles inscripciones tatuadas en mi cuerpo mas tres agujas equilibristas puntando mi abdomen. Ya las palabras empiezan a formar un libro de ideas, el mismo libro que cerré noches atrás con un disparo en mi sien...
El eco de mi temor
Camino dentro de la casa encontrada, gradas en ascenso y un cuarto para mi.
Duermo, descanso; ni la mínima idea de que pasaría por tuneles oscuros. Tu, la misma sombra nocturna del pasado, ubicas tus formas en mi, y creas al personaje: mujer con el libido en la mirada, aunque me niego al ritual, sucumbo ante la carne, entre vueltas y envueltas con cobijas mi alma se entrega a tu satanica forma.
Despierto desesperado por encontrarte aquí, y tú sentada al lado mío, ya el libido en tu mirada se había transformado en odio, rencor por mis alejamientos. Luego, la tranquilidad de tu maldad por haber logrado un negocio demasiado fácil con mi cuerpo, mi cuerpo como cómplice y mi mente vacía desgraciada. Vistes en mujer de años demás, anciana que tuviste forma belial y sacrificaste mi alma en ritos sin igual, y sin control.
Ya los cuates encontraron las escaleras en descenso cuando salí de ahí, estaba horrorizado, sabía que encontraría pronto la muerte y mi alma te pertenecería tal ucal tu lo aseguraste, y nadie me creería nada.
Otros sujetos acudieron a mi llamado silente, un auxilio por los demonios dementes, esos que sin mas que hacer, me aturden en cada soñar, con posibles inscripciones tatuadas en mi cuerpo mas tres agujas equilibristas puntando mi abdomen. Ya las palabras empiezan a formar un libro de ideas, el mismo libro que cerré noches atrás con un disparo en mi sien...
Ale... (enero de 2008)



